Bienvenid@s

Quiero compartir estas pequeñas historias, espero que las disfrutéis.
Saludos


10.4.09

Capirotes

En la procesión de Semana Santa un niño en brazos de su madre vio pasar la imagen de Jesús con la corona de espinas y preguntó: Mami.¿Por qué le han puesto eso en la cabeza? La madre le explicó pacientemente la historia de la burla de los soldados romanos. El chiquillo repuso: Y si se querían reír de él ¿por qué no le pusieron un cucurucho en la cabeza como a esos otros?

4 comentarios:

Dante dijo...

Si las grandes decisiones estuvieran influenciadas por la inocencia de un niño, aún tomándolas un adulto, la historia de la humanidad sería otra cosa. Un gustazo leerte, hermano. Dejo un abrazo.

Hiperbreves S.A. dijo...

Los niños siempre tan coherentes. Me has recordado la vieja historia del niño que entra por primera vez a una iglesia y, al ver al Cristo crucificado, le dice al padre:
-Mira, Papá, es Tarzán.

Un saludo.

Anónimo dijo...

La claridad de la mirada de un niño se podría comparar con la del sabio, tal vez porque ambos miran desde fuera del mundo de los prejuicios.
un saludo a ambos
J Javier

estela dijo...

Como siempre, es algo mágico leer lo que sale de tu pluma.

Excelente!

Besos, amigo