Los tripulantes sintieron una atracción irresistible como canto de sirenas. Solamente el
teniente Orfeo fue capaz de convencerlos para que virasen la nave, justo a tiempo para no ser engullidos por el agujero negro.
teniente Orfeo fue capaz de convencerlos para que virasen la nave, justo a tiempo para no ser engullidos por el agujero negro.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada